jueves, 21 de enero de 2016



Me acaban de preguntar si yo cuando era chica había tenido miedo a mis padres, y contesté "no, nunca jamás", y entonces me dijeron que que bueno era eso, pues estaban leyendo un libro que decía que el miedo a los padres en la niñez es una persona envidiosa como adulto el resultado.
Siquiera nunca se me había ocurrido que uno podría tenerle miedo a los padres de uno, es decir temer que te hagan daño tus propios padres, que afortunada he sido.
De todas maneras creo profundamente a partir de mis propias limitaciones y desventajas que existen sólo para superarlas, nunca para asumirlas como parte de nuestra identidad. ( ver letras www.diariasjd.blogspot.com)